No portar la licencia ya no es multa... ¿o sí?
Desde diciembre de 2024 la reforma eliminó la multa de ¢26.000 por no cargar el plástico. La letra pequeña: si el oficial no tiene internet, radio ni teléfono para verificarlo, sí puede multarlo. Y el malentendido más peligroso, hay gente que dejó de renovar la licencia.
Salió de la casa, lo paran en un retén y cae en cuenta de que dejó la licencia en la otra billetera. Antes eso significaba una multa automática. Hoy no, gracias a una reforma a la Ley de Tránsito que rige desde diciembre de 2024. Pero la noticia se difundió a medias, y la excepción es la parte que a la gente le sale cara.
Qué eliminó la reforma
La reforma eliminó la obligación de portar físicamente el documento de la licencia de conducir, y con ella la multa de ¢26.000 que se aplicaba por no llevarla encima. La lógica es sencilla: si el oficial puede verificar electrónicamente que usted tiene licencia vigente, el plástico dejó de ser necesario.
Es una modernización razonable y bienvenida. Pero léala con cuidado, porque lo que se eliminó fue la obligación de cargar el documento, no la de tener licencia.
La excepción que casi nadie menciona
Aquí está el detalle. La reforma funciona si el oficial logra verificar sus datos. Cuando el oficial no tiene conexión a internet, ni radio, ni teléfono para hacer esa consulta, algo perfectamente posible en zonas rurales o en carretera, la multa sí puede aplicarse.
Dicho de otra forma: usted quedó a merced de la cobertura celular del lugar donde lo detengan. Por eso, aunque la ley ya no lo obligue, mi recomendación práctica sigue siendo llevar la licencia o al menos una imagen de ella. El costo de cargarla es cero; el de no cargarla, ¢26.000 y una discusión que honestamente no va a ganar en la carretera.
Tener licencia vigente sigue siendo obligatorio
Este es el malentendido más peligroso que ha generado la reforma. Hay conductores que entendieron que "ya no importa la licencia" y dejaron de renovarla. Falso. La obligación de contar con licencia al día se mantiene intacta, y si la verificación electrónica revela que la suya está vencida, la misma multa se aplica.
Y hay algo que la nota periodística rara vez menciona: conducir sin licencia vigente puede tener consecuencias mucho más serias que una boleta. En un accidente, esa condición pesa al momento de discutir la responsabilidad y puede afectar la cobertura de su póliza. El ahorro de no renovar se le puede convertir en el gasto de su vida.
Por último, la reforma no lo exime de identificarse: debe poder acreditar quién es usted. La cédula sigue haciendo falta para que el oficial pueda hacer la verificación.
Si le aplicaron una boleta que considera improcedente o tiene dudas sobre su situación como conductor, ¡comuníquese con mi persona y con gusto revisamos su caso dentro del plazo para impugnar!