Volver a los blogsDerecho de Propiedad Intelectual

Esa marca sin registrar no es suya

Usted lleva años construyendo el nombre de su negocio… y cualquiera puede registrarlo antes que usted. Suena injusto, pero es legal: sin registro no tiene derecho exclusivo, y el que llega primero sí puede pedirle que deje de usarlo. Sepa como proteger su marca antes de que otro se le adelante.

Lic. Jackson Corrales2 de septiembre de 2026

Usted lleva años construyendo el nombre de su negocio. Sus clientes lo reconocen, lo recomiendan, lo buscan por ese nombre. Y un día aparece otro local con un nombre casi idéntico… o peor: le llega una carta pidiéndole que deje de usar su propio nombre comercial, porque alguien más lo registró primero. Suena injusto, pero es perfectamente legal, y ocurre más seguido de lo que uno quisiera.


Usar un nombre no equivale a ser dueño de él

La Ley de Marcas y Otros Signos Distintivos (Ley N.º 7978) protege a quien registra. El uso previo de buena fe en el comercio genera cierto derecho preferente para solicitar el registro, pero no sustituye al registro mismo: mientras usted no inscriba su marca, no tiene el derecho exclusivo de impedir que otros la usen, y quedará en la incómoda posición de tener que demostrar su uso anterior en un procedimiento que pudo haberse evitado.

Una marca no es solo un nombre. Puede registrarse una palabra, un logo, una combinación de elementos figurativos, incluso formas tridimensionales. Lo que no se registra son los términos genéricos: nadie puede apropiarse de la palabra que describe el producto que vende.


Registrar en la clase equivocada es casi como no registrar

Aquí está el error técnico más común y más costoso. El registro se otorga por clases, según la Clasificación de Niza, y su protección se limita a los productos o servicios que usted efectivamente declaró. Si registró su marca para una actividad y su negocio en realidad opera en otra, o si creció hacia servicios nuevos que nunca incluyó, hay una puerta abierta para que un tercero registre lo mismo en la clase que usted dejó libre.

Definir bien el alcance desde el inicio, pensando en el negocio que usted quiere tener en cinco años y no solo en el que tiene hoy, es lo que separa un registro útil de uno decorativo.


Qué gana concretamente con el registro

El registro otorga el derecho exclusivo de impedir que terceros usen signos idénticos o similares que puedan causar confusión, y habilita acciones concretas: oposiciones, nulidades, denuncias y procesos judiciales. Tiene una vigencia de diez años, renovable indefinidamente por períodos iguales. Y hay algo que muchos empresarios no dimensionan: una marca registrada es un activo: se valora, se licencia, se vende y puede darse en garantía.


El registro también se puede perder

Registrar no es archivar y olvidar. La marca que no se usa en el comercio puede ser cancelada a solicitud de un tercero tras un período de inactividad. Conservar respaldo del uso real como facturas, publicidad, empaques, es parte de mantener viva la protección, igual que renovar a tiempo.


Si su negocio ya tiene nombre pero no tiene marca registrada, o si quiere asegurarse de que el registro que hizo realmente cubre lo que usted vende, ¡comuníquese con mi persona y con gusto lo asesoro en la búsqueda, la estrategia de clases y todo el trámite de registro!