El cliente más grande de Costa Rica está comprando...
¿Sabía que el Estado está buscando que usted o su negocio le ofrezca bienes o servicios? Cada día se publican concursos en SICOP para proveedores de todo tipo. En este blog le explico cómo funcionan las compras públicas y cómo su empresa puede empezar a venderle al cliente más grande y seguro del país.
Cuando un empresario piensa en conseguir nuevos clientes, casi siempre imagina consumidores o empresas privadas, y pasa por alto al comprador más grande y constante de todo el país: el Estado. Cada año, las municipalidades, ministerios, instituciones autónomas y demás entidades públicas adquieren bienes y servicios de todo tipo, desde suministros de oficina, alimentos y equipo tecnológico, hasta servicios profesionales, construcción y mantenimiento, por sumas que alcanzan miles de millones de colones. A ese conjunto de adquisiciones se le conoce como compras públicas o contratación pública, y lo más interesante es que no se trata de un mercado reservado para grandes corporaciones: la ley está diseñada para que cualquier empresa, incluso una PYME o una persona física con actividad comercial, pueda venderle al Estado, siempre que conozca las reglas del juego.
Primeramente, es necesario comprender que en Costa Rica esta materia se rige por la Ley General de Contratación Pública N°9986 y su Reglamento, normativa que parte de un principio fundamental: el Estado no puede comprar a quien quiera ni como quiera, sino que debe hacerlo mediante procedimientos concursales, públicos y transparentes, en los que se invita a los proveedores interesados a presentar sus ofertas y se adjudica el contrato a quien presente la propuesta más conveniente según los criterios previamente establecidos en el pliego de condiciones. Dependiendo del monto y de la naturaleza de la compra, la ley contempla distintos procedimientos —como la licitación mayor, la licitación menor y la licitación reducida—, pero todos comparten la misma lógica: reglas claras, igualdad de trato entre los oferentes y la posibilidad de que cualquier participante fiscalice y hasta impugne el resultado si considera que no se respetaron sus derechos.
Ahora bien, en la práctica todo este mercado funciona a través de una única puerta de entrada: el SICOP, Sistema Integrado de Compras Públicas, la plataforma digital de uso obligatorio en la que las instituciones publican sus concursos y los proveedores presentan sus ofertas, firman contratos y reciben sus pagos, todo de manera electrónica mediante firma digital. Para poder participar, el primer paso indispensable es inscribirse en el Registro Único de Proveedores dentro de dicha plataforma, un trámite que exige aportar información legal, tributaria y de la actividad comercial, encontrarse al día con la CCSS y con Hacienda, y registrar correctamente los códigos de los bienes o servicios que se ofrecen, pues es precisamente con base en esos códigos que el sistema notifica a los proveedores sobre los concursos de su giro comercial. Una inscripción mal hecha, incompleta o con códigos equivocados, significa sencillamente que las oportunidades pasarán frente a su empresa sin que usted jamás se entere.
Superada la inscripción, viene lo verdaderamente determinante: saber licitar. Presentar una oferta al Estado no es enviar una cotización, sino cumplir con rigurosidad una serie de requisitos formales y técnicos: leer e interpretar correctamente el cartel, aportar las declaraciones juradas y certificaciones exigidas, rendir las garantías cuando corresponda, cotizar en la forma y plazos indicados, y responder a tiempo las prevenciones de la administración. La experiencia demuestra que una enorme cantidad de ofertas quedan excluidas de los concursos no porque el precio o el producto fueran malos, sino por errores formales perfectamente evitables; y a la inversa, el oferente que domina el procedimiento sabe además defender sus derechos, presentando recursos de objeción al cartel o de apelación contra adjudicaciones irregulares, herramientas que la propia ley pone a su disposición.
Las compras públicas representan una oportunidad real de crecimiento para su negocio: un cliente que nunca deja de comprar, que está obligado a pagar y que por ley debe darle a su empresa las mismas oportunidades que a cualquier otra. Pero es una oportunidad que solo se materializa para quien entra correctamente al sistema y compite sabiendo lo que hace, pues en este mercado los errores no se negocian: simplemente lo dejan fuera del concurso.
Si desea inscribir a su empresa en SICOP, o si ya está inscrito pero quiere capacitarse para participar en licitaciones con ofertas sólidas y bien presentadas, o gusta que elaboremos sus licitaciones, comuníquese con mi persona y con gusto le asesoraré!